Qué pasa cuando un niño tiene un soplo en el corazón?

Cuando el niño tiene este tipo de soplo, generalmente (aunque no siempre) manifiesta otros problemas: suda mucho, no crece adecuadamente, respira rápido, se cansa fácilmente o se pone morado al llorar o al hacer algún esfuerzo.

¿Qué tan grave es un soplo en el corazón de un niño?

Los padres se pueden preocupar cuando les dicen que un hijo suyo tiene un soplo cardíaco. Pero los soplos cardíacos son muy frecuentes, y a muchos niños les detectan un soplo cardíaco en algún momento de su vida. La mayoría de los soplos no deben ser motivo de preocupación y no afectan en absoluto a la salud del niño.

¿Qué tan peligroso es tener un soplo en el corazón?

Los soplos cardíacos pueden ser inofensivos (inocentes) o anormales. Un soplo cardíaco inocente no es un signo de enfermedad cardíaca y no necesita tratamiento. Los soplos cardíacos anormales requieren pruebas de seguimiento para determinar la causa. El tratamiento se dirige a la causa del soplo cardíaco anormal.

¿Qué es un soplo en el corazón y cómo se cura?

Por lo general, un soplo cardíaco funcional no requiere tratamiento porque el corazón es normal. Si el soplo funcional lo provoca una enfermedad, como fiebre o una tiroides hiperactiva (hipertiroidismo), desaparecerá una vez que se trate esa afección.

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¿Qué pasa cuando un niño nace con soplo en el corazón?

El sonido adicional se llama soplo cardíaco. Si bien el nombre es perturbador, los soplos cardíacos son muy comunes en los niños. Por lo general, son sonidos normales que se producen cuando la sangre pasa las cavidades cardíacas, las válvulas y las arterias, como un silbido.

¿Cuándo desaparece un soplo inocente?

El soplo inocente tiene un pico máximo de incidencia en torno a los 5-6 años y normalmente en la adolescencia desaparece.

¿Qué se debe evitar al tener un soplo en el corazón?

El médico puede recetar ciertos medicamentos, según la causa subyacente del soplo cardíaco.

  1. Diluyentes de la sangre (anticoagulantes), que pueden impedir que se formen coágulos sanguíneos que puedan obstruir los vasos sanguíneos.
  2. Betabloqueantes, que ayudan a normalizar los latidos cardíacos rápidos y el aleteo.